VueLta a CaSa
Hoy hemos vuelto a volar las dos juntas.
Pero en esta ocasión ha sido de
manera diferente: Marina trabajaba y yo iba de pasajera.
Desde que a esta
hija mía le salieron las "alas", el cielo europeo tiene un nuevo color por los
aires. Ahora las nubes también desprenden las tonalidades rojas de su pelo.¡Y cuánto me
cuesta separme del vuelo de
su día a día!Pero ambas sabemos que formamos parte de nuestro
viaje continuado por el aire,
por la tierra firme donde se posan nuestros pasos,y por este mar azulado que tanto nos atrae.
/Ana Galindo. Diario de Viajes/
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